Retiro: La misión de la Familia de p. Ottorino en Sáenz Peña – Chaco
Hace 85 años, Dios inspiró al p. Ottorino a cumplir su sueño de una Iglesia nueva por medio del Carisma.
En el contexto de esta celebración, en el Centro de Espiritualidad, nos reencontramos los Amigos de Sáenz Peña con el p Juan Carlos, quien guio un momento de profunda comunión para seguir alimentando el espíritu ottoriniano y pasar, en clima de Familia, una tarde iluminadora para nuestra vida.
Centrarnos en la necesidad de ser terreno dócil para que la semilla del carisma siga creciendo, nos hizo pensar en muchas experiencias de siembra pasadas y los sentimientos envolvieron la tarde.
Nos vino a la mente la figura de un sembrador como el hermano Dionisio: con su disponibilidad y simpatía, con su música y poesía, nos fue transmitiendo el carisma en estas tierras, tan lejos de su Italia natal
Hicimos memoria agradecida de varios religiosos que supieron sembrar esa semilla con el estilo de Jesús sacerdote siervo, aun sin saberlo.
Hoy, luego de 10 años de no estar presentes los religiosos, seguimos perseverando desde nuestros espacios y, pese a algunos contratiempos que nunca faltan, el ideal se mantiene vivo. Una vez más dijimos sí, 4 amigas que renovaron su compromiso y 7 que renovamos la promesa.
Sentimos que el carisma nos ayuda a vivir nuestra fe, y este Dios, que pasó por Sáenz Peña llenando de sentido nuestra historia por medio de la Congregación, sigue palpitando en cada corazón.
A pesar de edades avanzadas, de algunas situaciones de vida complicadas, de problemas de salud, ¡aquí estamos.! Vamos para adelante, porque “la unidad en la caridad” fue y es el pilar que revoluciona las relaciones humanas y el modo de ser Iglesia. Vamos para adelante, viviendo y contemplando a Jesús sacerdote siervo, que nos da el ejemplo y que estamos llamados a descubrir.
Damos gracias a Dios por habernos dado esta oportunidad de reunirnos y le pedimos que podamos seguir siendo testimonio delante de los demás, para el bien nuestro y de los hermanos.
Que la unidad en la Familia del p. Ottorino nos haga fuertes en la fidelidad al compromiso asumido.
Dios nos bendiga a todos.

