La familia de don Ottorino te da la bienvenida y espera conocerte en persona.
Una Iglesia diaconal es una Iglesia que se pone al lado de los pobres y asume su mirada sobre la realidad, para interpretar los acontecimientos y las situaciones según el corazón de Dios.
A los Amigos laicos él les escribía: “Trabajaremos juntos para llevar al mundo un poco de caridad”. “La caridad es un arma silenciosa: pero por sí sola suficiente para transformar el mundo”. De hecho, la unidad en la caridad es la chispa que dio origen a la Congregación; es la “revolución” a la que don Ottorino se sintió irresistiblemente llamado y para la cual llamó también a los primeros colaboradores.