DIA NACIONAL DE LA JUVENTUD 2024
Parroquia Cristo Rey (Sooretama)
El domingo 27 de octubre, en la Parroquia Cristo Rey, en Sooretama, celebramos el Día Nacional de la Juventud (DNJ), promovido por la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil desde 1985, con el tema de este año: «La juventud en la cultura del encuentro» y el lema: «El diálogo nos une y ayuda a construir un mundo nuevo».
El objetivo del evento, que reunió a unos 250 jóvenes, era ofrecer una experiencia de la importancia de las relaciones con Dios y con los demás, esenciales para desarrollar una auténtica «cultura del encuentro».
La jornada comenzó con la Santa Misa, que preparó los corazones y las mentes de los jóvenes para las reflexiones y experiencias que siguieron, reforzando la importancia de una relación personal con Dios como base de todas las demás relaciones.
Hubo un momento en el que el testimonio de vida del Beato Carlo Acutis, conocido por su devoción a la Eucaristía y por utilizar la tecnología para evangelizar, inspiró a los jóvenes a reflexionar sobre su propio camino espiritual y social. La historia de Carlo Acutis ejemplifica cómo una relación profunda con Dios puede transformar no sólo la propia vida, sino también la de quienes le rodean.
Otro momento destacado fueron los testimonios cristianos: un adulto y un joven que dieron a los adolescentes y jóvenes la oportunidad de profundizar en su camino de fe, reconociendo la intercesión de los santos y la unidad cristiana para quienes atraviesan momentos difíciles.
Celebrar la cultura del encuentro
La tarde estuvo amenizada por un trío eléctrico que transformó el acto en una hermosa celebración de la unidad y la alegría de los jóvenes en la calle. Este momento de celebración colectiva puso de relieve que, en la cultura del encuentro, diversión y espiritualidad no son opuestas, sino complementarias.
Luau mariano y adoración eucarística
El Luau Mariano y la Adoración Eucarística clausuraron el DNJ 2024. Mientras que el Luau Mariano celebró la devoción a la Virgen María, la Adoración Eucarística proporcionó un momento de profunda contemplación y entrega de las vidas y proyectos de los jóvenes, ¡el Señor está entre nosotros!
El DNJ nos regaló la ligereza y la alegría de la juventud en estos tiempos difíciles marcados por las guerras, la falta de diálogo y la falta de acogida, mostrando que cuando nos abrimos a una auténtica «cultura del encuentro», construimos juntos un mundo mejor. Que la luz de esta experiencia siga guiando a los jóvenes, inspirándoles a ser agentes de unidad y amor y a transformar sus realidades.
p. Marcelo Morais

