EJERCICIOS ESPIRITUALES OTTORINIANOS
Tuvieron lugar del 22 al 27 de julio en el Centro de espiritualidad Cenáculo Mariano de las Misioneras de la Inmaculada del P. Kolbe, cerca de Bolonia.
Procedentes de varias partes el diac. Beppino, P. Elio, P. Paolo y yo, además de Elmer desde la casa de formación, asistimos a los ejercicios espirituales organizados por el P. Luca sobre los temas del P. Ottorino: “En el Cielo pensaron en mí” y “Tengan los mismos sentimientos de Cristo Jesús”.
Participaron miembros de la Familia del P. Ottorino, pero también otros amigos y algunas consagradas de la Casa que nos acogió.
El estilo correspondía totalmente al método ignaciano, caracterizado por el silencio total, la oración personal en varios momentos del día sobre textos de la Palabra de Dios y la conversación diaria con una guía; además del P. Luca, también estuvo una laica experta que le ayudó.
Nos dividimos en dos grupos, según el tema elegido. En el primero se hizo un camino para descubrir el amor personal de Dios que es Padre y siempre nos precede en el don de sí mismo. En el segundo se siguió un itinerario para profundizar en el seguimiento de Jesús, conocido y contemplado como Sacerdote Siervo, aquel que “se humilló” para convertirse en compañero de camino, Maestro y Señor. Las dos propuestas se desarrollaron según los procesos de la 1ª y 2ª semana del Mes de Ejercicios Ignacianos.
Se sugirieron referencias al P. Ottorino a través de los íconos de “Yo estoy en mi lugar”, “Háblale”, “Jesús Sacerdote Siervo”, acompañados de textos de sus Testamentos y de la Carta de Fundación.
Nos resultó natural pensar en el P. Ottorino y P. Aldo que cada año, siempre juntos, participaban fielmente en sus ejercicios espirituales en la Casa de los Jesuitas de Bassano, dejándonos esta preciosa e indispensable tradición que ha dejado una huella importante en nuestra Regla de Vida: “Cada año reservemos una semana para ejercicios espirituales u otras experiencias similares de oración y reflexión, posiblemente con otros hermanos”. (RdV C 80)
Por nuestra parte, damos gracias al Señor por esta experiencia vivida juntos de forma ampliada con la Familia del P. Ottorino y abierta a otros que quisieron y pudieron participar.
P. Luciano Bertelli

