Uniti Notizie 33/2025

Peregrinación jubilar al Santuario de la pequeña Lourdes de Torre Ruggero de la Familia de padre Ottorino de Crotone y Bovalino

El domingo 25 de mayo, fortalecidos por los tres encuentros de preparación y enriquecidos por la reciente fiesta en honor a la Virgen de Capo Colonna, la Familia de padre Ottorino de Calabria vivió su peregrinación jubilar.
Partimos en autobús desde Crotone temprano por la mañana y nos encontramos con el grupo de los Amigos de Bovalino y con los religiosos diáconos Gigi y Berto en el Santuario de la Virgen de las Gracias (apodado “La pequeña Lourdes de Calabria”) de Torre Ruggero, un pequeño pueblo de montaña sobre Soverato, en el corazón de las Serre Catanzaresi. Recibimos con alegría la presencia de un grupo de jóvenes que se unieron a los Amigos de Bovalino para vivir también su experiencia jubilar.
Después de conocer el lugar junto al párroco don Orazio y de una breve visita a los espacios, con el corazón lleno de alegría por reencontrarnos como Familia, nos sumergimos, cada uno con su propio equipaje humano y espiritual, en el corazón de la peregrinación.
Bajo una ligera lluvia y durante un corto trayecto a pie, guiados por el diácono Gigi y animados con cantos y oraciones, llegamos ante la Puerta Santa del santuario. Cada uno fue invitado a atravesar la Puerta confiando en la misericordia de Dios, y pidiendo —a través de la renovación de nuestro “sí” como Familia de padre Ottorino— la fuerza y el coraje para seguir a Jesús y hacer su voluntad, permaneciendo en nuestro lugar y eligiéndolo como guía segura en el camino de la vida.
Ser peregrinos de esperanza significa mirar siempre hacia adelante, con la mirada puesta en ese Jesús siervo que nos mira con amor, confianza, compasión, y que siempre está con nosotros.
En la Santa Misa, presidida por don Ruggero Pinton, quien nos acompañó, nos invitó a renovar nuestra fe dejándonos guiar por el Espíritu Santo, que nos hace libres.
Después del momento de convivencia con el almuerzo comunitario en el restaurante del pueblo, nos reunimos para un espacio de compartir la experiencia y reflexionar sobre cómo ser testigos de esperanza a través de compromisos concretos. Un fuerte testimonio de portadores de esperanza nos lo ofreció el equipo de la fraternidad, coordinado por Peppe y Franca, recientemente formado entre los Amigos de Crotone. Este equipo se ocupa de visitar periódicamente a Amigos y otras personas que no pueden participar en los encuentros y atraviesan dificultades, especialmente los enfermos.
En un tiempo donde la guerra y la violencia de todo tipo parecen dominar, vivir estos momentos de gratuidad, de sincera amistad, de familia, nos ayuda a aferrarnos con fuerza a la única verdad fuente de alegría, paz y amor: Jesucristo Resucitado, que dio su vida por nosotros y sigue colmándonos con su gracia.
Y ahora nos queda a nosotros la tarea de ser transmisores confiados de luz viva y esperanza, y de hacer de Cristo el corazón palpitante de nuestra vida y del mundo, para que todos puedan gozar de su amor infinito.

¡Buen camino a todos!

Maria Teresa Nebioso
Crotone y Bovalino

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