Tres años, tres meses y catorce días
Tres años, tres meses y catorce días han sido para mí un tiempo de gracia. En Monterotondo pude vivir una etapa de mi camino formativo, compartiendo la vida con los hermanos y caminando juntos con la comunidad parroquial de Jesús Obrero.
El sábado 5 y el domingo 6 de septiembre tuve la alegría de despedirme y agradecer a la comunidad durante las diferentes celebraciones. La Misa de las 10:00 fue presidida por el Obispo y tuvo lugar al inicio de las celebraciones de la fiesta patronal de la parroquia, que este año cumple 60 años. Además, el sábado por la noche, la comunidad preparó para mí un afectuoso momento de despedida.
Parto con el corazón lleno de gratitud, porque he recibido mucho más de lo que he podido dar. Gracias a los hermanos, a mi formador y a toda la comunidad por todo el bien recibido.
Ahora me espera una nueva etapa en Limpio, Paraguay, en la Parroquia Nuestra Señora de las Mercedes. Parto con emoción y confianza, deseoso de continuar mi camino de formación y de configuración con Jesús sacerdote siervo.
¡Gracias, Jesús Obrero! Los llevaré en el corazón y en la oración.
Unidos en la caridad y en la oración.
Elmer

