Unidos Noticias 46/2026

Caminar juntos con Jesús (Clorinda)

“Con Cristo en el corazón, la familia y el trabajo”

El domingo 13 de septiembre de 2026, en la Capilla Inmaculada Concepción de María, vivimos con alegría y espíritu fraterno el Retiro de la Familia del Padre Ottorino, iluminados por el quinto capítulo de nuestra Carta de Identidad: “La espiritualidad de la Familia del Padre Ottorino”.

El Evangelio de Marcos 4, 35-41 nos acompañó durante toda la jornada y nos recordó una certeza que sostiene nuestra vida: Jesús está siempre en la barca de nuestra existencia. Desde allí nos preguntamos: ¿somos conscientes de su presencia?, ¿cómo la vivimos y cómo la manifestamos en nuestra familia y en nuestro trabajo?

Comenzamos con una cálida bienvenida, acompañada por cantos propios de nuestra espiritualidad. Luego, mediante la oración, fuimos preparando nuestro altar y disponiendo el corazón para escuchar la Palabra. La reflexión nos ayudó a redescubrir el hermoso regalo del carisma que hemos recibido, que nos invita a vivir unidos a Jesús en lo sencillo y cotidiano.

En el momento personal, las “Gotitas de Espiritualidad” nos ofrecieron un espacio para meditar y hacer oración. Después, el trabajo grupal y la puesta en común nos permitieron compartir lo vivido. El Padre Omar sintetizó este camino invitándonos a preguntarnos cómo podemos testimoniar a Cristo en el corazón, en la familia y en el trabajo.

Llegó luego el momento de “broncearnos” y dejarnos “amar por Él”, como decía el Padre Ottorino. En el silencio y recogimiento ante el Santísimo, durante la adoración, nos dejamos interpelar por la guía de la “Cura del Sol”, renovando nuestra convicción de que Jesús camina con nosotros y nunca abandona nuestra barca.

Culminamos el retiro con un hermoso signo de envío: el Padre Omar encendió una vela desde el altar de la Eucaristía y la entregó a un hermano diciendo:

“Que con Cristo en tu corazón seas luz en tu familia y en tu trabajo”.

Así, unos a otros fuimos entregándonos la luz, hasta que todos tuvimos nuestra vela encendida. Finalizamos con un canto ottoriniano y la celebración de la Santa Misa.

Solo nos queda dar gracias a Dios por habernos hecho Familia, portadora de un carisma que nos ayuda a vivir una espiritualidad sencilla, cercana y cotidiana, para que nuestra fe no decaiga y podamos ser, allí donde nos toque estar, luz de Cristo para los demás.

¡Gracias, Señor, por caminar siempre con nosotros en la barca de nuestra vida!

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