Encuentro virtual de formación
Con mucha alegría compartimos con ustedes que el día 15 de noviembre se realizó el encuentro virtual de formación anual, este año sobre el Diaconado Permanente como signo de esperanza en una Iglesia sinodal y misionera. La oración inicial estuvo a cargo del diácono Juan Vega. El saludo inicial estuvo a cargo del Cardenal Lazzaro YOU HEUNG SIK, Prefecto del Dicasterio para el Clero de la Santa Sede. En este saludo hizo referencia y agradecimiento la Pía Sociedad San Cayetano por la presencia y organización del jubileo de los Diáconos en Roma, en el mes de febrero 2025. En esta introducción hizo referencia al pensamiento de Padre Ottorino de tener un corazón enamorado de Cristo y enfocado en hacer su voluntad.
El encuentro virtual toma como referencia la temática central desarrollada en el jubileo en la Santa Sede, por lo que P. Luca Garbinetto concentró su disertación en abordar esos signos de esperanza, datos estadísticos de diáconos permanentes, así como las características de una iglesia sinodal y misionera. Llama la atención que en el mundo se cuenta con más de 50,000 diáconos permanentes, cifra que va en crecimiento, la gran mayoría está en Estados Unidos, le sigue Brasil e Italia en su orden. Todavía existen muchos desafíos a superar, entre ellos, el continente asiático y africanos en donde existen pocos diáconos, aunque no es el número el que hace la fe. Se necesita de una presencia efectiva y real para conocer y apoyar el diaconado, con presbiterado, obispado y la ministerialidad. Una de las referencias teológicas es la eclesiología de la comunión del Concilio Vaticano II. La Iglesia sinodal es la Iglesia de Jesucristo, no es una opción. Es necesario caminar hacia la conversión de la Iglesia de Cristo. También hizo referencia a los grandes desafíos y oportunidades en el diaconado permanente.
Por su parte el diácono Rafael Jose Lino de Oliveira hizo habló de la vivencia concreta como único diácono consagrado en Mozambique, comentó de su llegada a este lugar en el año 2019; los desafíos enfrentados con el ciclón Idai y lo que implicó en apoyo y cercanía de la Iglesia, posteriormente el COVID 19 en el año 2020 y de su presencia en la pastoral juvenil. Desde esta experiencia de vida compartió una definición. Ser diácono es hacer visible el rostro de Cristo Siervo: el que construye comunión y reconciliación, el que acerca el altar a las calles y las calles al altar.
Después, se tuvo un tiempo para preguntas, comentarios, reflexiones y agradecimientos por la valiosa información compartida. Como siempre, nos quedamos con el interés de seguir aprendiendo y haciendo un aporte a la reflexión sobre el diaconado permanente.
Reciban un abrazo fraternal a la distancia.
Mélida De León

