Uniti Notizie 11/2025

Asamblea Delegación Argentina – Paraguay

Compartimos que como Familia Ottoriniana, los días del 13 al 18 de enero en la Casa de Retiros “Padre Ottorino Zanon” de la localidad de Don Torcuato, provincia de Buenos Aires, estuvimos reunidos como lo hacemos cada año que se renueva al amparo de los calores de enero. Pero que tiene la frescura de “la primera vez”, porque Dios no se repite, es siempre nuevo y así nos pide ser.

Tal como estaba previsto, el programa se desarrolló en tres grandes momentos:

       Retiro- Desierto: tiempo personal.

       Evaluación del año 2024

       Planificación 2025

Iniciar con el retiro haciendo foco en la necesidad de REAVIVAR EL CARISMA y REENCENDER El FUEGO, abonó el terreno de nuestro interior y lo preparó para hacernos dóciles y obedientes a las mociones del Espíritu. Y toda la actividad posterior fluyó por cauces seguros y tranquilos.

Inspirados por las palabras del Padre Ottorino: “¡Adelante! Miremos hacia adelante, con el Evangelio en la mano, porque es siempre nuevo, y ¡adelante!” Y del Papa Francisco: “¡no sean administradores de miedos, sino emprendedores de sueños!” nos lanzamos a imaginar escenarios futuros como Familia en nuestras Comunidades y de manera sensata y realista, nos propusimos acciones posibles de llevar a cabo en la etapa de febrero a junio, donde nos volveremos a encontrar para seguir peregrinando en los desafíos que se nos fueron confiados.

La semilla ya fue plantada con nuestra intencionalidad. Confiemos en que nos bendecirá la lluvia de la Divina Providencia para dar fruto abundante.

Como sucede siempre que nos juntamos, compartimos momentos de mucha unidad, gestos de fraternidad, amor de Familia. Y de emociones verdaderas y profundas, especialmente al hacer memoria de la vida del Padre Jorge Luis. Cada participante tuvo la oportunidad de “SACAR AFUERA” lo que guardaba en su corazón. Vivencias y recuerdos muy diferentes y un denominador común: GRATITUD POR TAN GENEROSA ENTREGA. Y aunque oscuros nubarrones de tristeza pesaban sobre nuestras cabezas, él desde una foto -que el Padre Juan Carlos había colocado al pie del altar junto al cuadro de Don Ottorino- nos dedicaba la sonrisa más perfecta y nos recordaba el KAIROS de Dios.

                                                     “Hay que seguir andando nomás, hay que seguir andando…”

                                                                            (Monseñor Enrique Angellelli) 

Como Pueblo de Dios, estamos viviendo un tiempo especial: el Jubileo de la Esperanza. Caminamos con toda la Iglesia esperanzados de poder ser fieles a un llamado que se reitera: a ser un apóstol auténtico, un verdadero amigo de Jesús y en su nombre, tirar las redes. (Padre Ottorino – 29.04.1972)

Padre Juan Carlos Rengucci

Scroll al inicio